La Purísima Concepción de María: Patrona de Nicaragua


FUENTE: varios actores


Historia de la venerada imagen de la Inmaculada Concepción de El Viejo
(ZENIT).- En la ciudad de El Viejo, Chinandega, Nicaragua, se dió la llegada de la imagen de la Inmaculada Concepción. La historia de la llegada y permanencia de esta advocación de la Virgen tiene todo el encanto de los relatos de la primera hora de la evangelización en América. La imagen fue llevada al país por el hermano de Santa Teresa de Jesús, don Lorenzo de Cepeda. Llegó a Nicaragua por designio de Dios la venerada y milagrosa imagen de la Purísima Concepción de María, hoy patrona de Nicaragua.

En el año de 1562 a causa de una depresión tropical, don Lorenzo de Cepeda, quien viajaba hacia Perú, tuvo que hacer escala en el húmedo Puerto de la Posesión, ahora llamado, El Realejo. Entre las cosas que don Lorenzo traía consigo se destaca una imagen de la Virgen de la Concepción. Don Lorenzo de Cepeda era un hombre muy piadoso. Era hermano de Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia.

De El Realejo don Lorenzo de Cepeda se vio forzado a viajar a El Viejo, pueblo cercano, buscando mejor clima y como era muy devoto de la Virgen, se la llevó con él y la depositó en la Parroquia por seguridad y evidente comodidad. Buscaba asistencia de los frailes franciscanos quienes habitaban en Chamulpa, hoy El Viejo. Allí tenían su convento y asistencia médica.

Los habitantes de El Viejo, indios y mestizos, fueron atraídos por la belleza de la imagen, y llegaban a la parroquia a admirar a la “Niña Blanca”. Pronto adquirió prestigio de milagrosa, pero don Lorenzo tenía que partir y a pesar de las protestas y ruegos, empacó su bella imagen y se fue a El Realejo para embarcarse rumbo a Perú.

Cuando el barco se hizo a la mar, vino otra tormenta y el velero tuvo que regresar al puerto nicaragüense para evitar un naufragio. De nuevo don Lorenzo se fue a El Viejo, cargando la sagrada estatua de la Virgen de la Concepción. El pueblo entero se volcó fervoroso a venerar a la Virgen y mestizos, indígenas y españoles interpretaron “que la Virgen no quiere irse de El Viejo, la Inmaculada Concepción quiere quedarse”.

El pueblo entero ejerció una gran presión en Don Lorenzo y éste como fervoroso hijo de María, cedió “a los deseos de la Virgen”, donó la imagen al pueblo de El Viejo y partió hacia su destino original, Perú.

La devoción a la Inmaculada Concepción creció enormemente y hoy es venerada en un bellísimo altar de madera y aujilla de oro donado por sus devotos por gracias concedidas.

La fiesta de la Purísima Inmaculada Concepción de El Viejo, patrona de Nicaragua es celebrada con gran solemnidad iniciando un novenario el 28 de noviembre con novenas con derroche y alegría a las 6:00 p.m. y por las mañanas misas a las 6:00 a.m. y rezo del Santo Rosario. Las novenas concluyen el 6 de diciembre, con un derroche de pólvora. El 6 de diciembre es el día de la “Lavada de la Plata”.

Lavada de la Plata”

Es una ceremonia religiosa con participación popular realizada en el previo Norte de la Basílica y cuyo fin es limpiar las piezas de plata que conforman el Tesoro de la Virgen; estas son limpiadas con un paño impregnadas de agua con limon y bicarbonato, y frotadas hasta quedar limpias.

Al terminar la limpieza el devoto entrega una ofrenda a la mayordoma encargada de la actividad.

Bendición del agua con la Corona de la Virgen”

El sacerdote sumerge la corona de la Virgen en un recipiente con agua la que es repartida entre el pueblo.

A las 4:00 p.m. después del Santo Rosario la Virgen es Ascendida a su camarín entre la alegría del pueblo que la despide. Para culminar con la ultima novena vespertina a las 6:00 p.m.

Celebración de la fiesta de “La Gritería” en todo Nicaragua

La celebración de “La Gritería” se inició hasta en 1857 en la ciudad de León. Es una fiesta religiosa y folclórica. Nació en San Felipe de León. La novena se comenzó en la Iglesia de San Francisco de la misma ciudad. Simultáneamente se celebraba en Granada y en el Viejo, donde existían misiones franciscanas

El 7 de diciembre, se celebra con alegría en todas las casas de los nicaragüenses La Purísima Inmaculada Concepción.

Según la tradición, en la víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción, familiares y amigos acostumbraban a visitar las casas donde se estaban preparando altares para la fiesta de la Inmaculada Concepción. Algunos entonaban cantos tradicionales a la Virgen y los dueños de casa brindaban manjares, golosinas y refrescos a los visitantes. A esto se le llama popularmente “La Gorra” o “el Brindis”

La fiesta de La Purísima es acompañada de cantos, pólvora y brindis de frutas, dulces y refrescos típicos. La gente recorre las calles al anochecer del 7 de Diciembre y se detiene en las casas que tienen altares confeccionados especialmente para ese día. Al acercase a la puerta, gritan “¿Quién causa tanta alegría?” y la gente, desde adentro, contesta: “!La Concepción de María!” Con eso se inicia el canto.

Los cantos han sido, son y serán siempre los mismos que se cantaron cuando la Inmaculada llegó al pueblecito de El Viejo en brazos de don Lorenzo de Cepeda. Los nicaragüenses se los saben de memoria, grandes y chicos corean los versos de “Pues Concebida”, “Tu Gloria, Tu Gloria”, “Por eso el Cristianismo”, Oh Virgen de Concepción”, “Salve Virgen Bella”, “Salve, Salve Cantando a María” , “Dulces Himnos”, y la tradicional “Toda Hermosa Eres María”, que termina con el “Alabado”.

El papel de los frailes franciscanos

Las Purísimas, según el libro que escribió el historiador mariano y maestro de generaciones Edgardo Buitrago (q.e.p.d.), fueron iniciadas por los frailes franciscanos. Fue a inicios del siglo XVIII que esta orden religiosa propagó la veneración a la Virgen en las ciudades de Granada, León y El Viejo. Sin embargo, fue en León donde comenzó a celebrarse la Gritería, tal como se le conoce hoy en todo el país. Según el libro del insigne investigador de nuestras tradiciones, en un inicio los frailes instaron al pueblo a rezar en sus casas la novena a la Inmaculada Concepción, entre familiares y amigos. Hoy en día la Purísima o bien la Gritería se celebra con gran fervor en avenidas, empresas, calles, lugares improvisados, iglesias, casas y desfiles con el grito: “ ¡Quién causa tanta alegría! ¡La Concepción de María!”

Como lo explica el historiador Buitrago en su libro Las Purísimas , sus formas y sus orígenes, al finalizar los rezos en las casas, el día 7 de diciembre, la gente iba y venía en grandes grupos por las calles, formándose un alegre y concurrido desfile callejero. Fue entonces cuando los frailes franciscanos decidieron que cuando cada grupo se encontrara con otro, uno gritara: “¿Quién causa tanta alegría?” Y el otro respondiera: “La Concepción de María”, con lo cual nació en León la noche que hoy conocemos como de la Gritería. El interés de los franciscanos era que el pueblo proclamara abierta y entusiastamente que María había sido concebida sin pecado original.

“Muy a principios del siglo XVIII, los frailes franciscanos que ocupaban el antiguo Convento de San Francisco celebraban en diciembre el novenario en honor a la Inmaculada Concepción y era tanta la gente que llegaba que no cabía en el templo ni en el atrio, y viendo el entusiasmo y devoción del pueblo instaron a la gente para que rezaran el novenario en sus casas a fin de que nadie se quedara sin rezar, y repartieron entre el público novenas y estatuillas de la Virgen”, según datos del libro Las Purísimas 

El dogma de la Purísima Concepción de María

La Iglesia también celebra el 8 de diciembre el Día de la Concepción de María. Esta festividad se celebra con gran solemnidad, dado que fue un 8 de diciembre de 1854, cuando en el ejercicio de su poder pontificio, el Papa Pío IX promulgó la bula “Ineffabilis Deus”, en la que expuso y definió como

“doctrina revelada por Dios y que todos los fieles deben creer firme y constantemente, que la Santísima Virgen María, fue preservada de toda mancha del pecado original desde el primer instante de su concepción, por gracia y privilegio únicos que le concedió Dios Todopoderoso en previsión de los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano”.

Esto significa, que el alma de María, en el momento en que fue creada e infundida, estaba adornada de la gracia santificante. En el alma de María no existió jamás la mancha del pecado original.


CANTOS A LA PURISIMA DE NICARAGUA

POR ESO EL CRISTIANISMO

Coro:

Por eso el Cristianismo
Con grata melodía
Repite de María
Su nombre sin cesar.

Estrofas:

Cuál un botón de rosa
Qué bello se presenta
Así también se ostenta
María Virginal.

Ella es la más gallarda,
Ella es la más hermosa
Es Reina poderosa
Del coro celestial.

Sus galas juveniles
Son todos los querubes
Y mil doradas nubes
Ornan su pedestal.

De todas las virtudes
Su aureola centellea
Y a sus pies serpentea
El dragón infernal.

Su traje es la pureza,
Su cetro la humildad,
En su alma es la piedad
Imperio celestial.

DULCES HIMNOS

Coro:

Dulces himnos cantando a María,
Vencedora del fiero dragón,
Saludemos al plácido día
De su hermosa y feliz Concepción.

Estrofas:

Concebida María sin mancha
Fuente pura de eterna belleza,
Del dragón infernal la cabeza
Quebrantó con su pie virginal.

Fue tan puro su instante primero
Cual de mayo aromática brisa,
Como de Eva la dulce sonrisa,
Al pisar del Edén el jardín.

De su madre en el seno aparece
Como lirio de púdico aroma,
Como blanca e inocente paloma,
Como rayo de luz matinal.

Como plácido aliento amoroso
Que en el huerto de célicas flores
Aspiró perfumada de olores,
El más bello y sin par Serafín.

El Señor contempló su pureza,
Y prendado de tanta hermosura
La exaltó con amor y ternura
Y por Reina del mundo la alzó.

SALVE, SALVE, CANTANDO A MARIA

Coro:

Salve, salve, cantando a María
¿Quién más pura que tú? Sólo Dios.
Y en el Cielo una voz repetía
¿Más que Tú? Sólo Dios, sólo Dios.

Estrofas:

Pues llamándote pura y sin mancha
De rodillas los mundos están
Y tu espíritu arroba y ensancha
Tanta fe, tanto amor, tanto afán.

Con torrentes de luz que te inundan
Los Arcángeles besan tus pies
Las estrellas tu frente circundan,
Y hasta Dios complacido te ve.

¡Ah bendito el Señor que en la tierra
Pura y limpia te pudo formar
Como forma el diamante la tierra
Como cuaja las perlas el mar!.

Y al mirar entre el ser y la nada
Modelando tu cuerpo exclamó
Desde el vientre será inmaculada
Si del suyo nacer debo yo.

Porque tú Madre Virgen y pura,
Del que dijo: "Haya luz" y hubo luz
por El fuiste perfecta criatura
Y en tu vida te amó de la cruz.

 

TU GLORIA

Coro:

Tu gloria, tu gloria,
Gozoso este día
¡Oh dulce María!
Publica mi voz

Estrofas:

Oh Virgen, oh Madre,
Oh cándida estrella
Cuán pura cuán bella
La aurora te vio.

Tu faz reluciente
Al Orbe oprimido,
Del sol prometido
La luz anunció.

Tu mano potente
Después de mil penas
Las duras cadenas
Al hombre rompió.

De tierna doncella
Vencido se humilla,
Luzbel que a la silla
Suprema anheló.

La erguida cabeza
Pisó valeroso
Tu pie victorioso
Del fiero dragón.

Tú salvas al mundo
Tú aplacas al cielo,
Tú das a este suelo
Un rey salvador.

Los ángeles todos
Entonan hoy día,
Con gran armonía.
Un himno de amor.

Un himno a la niña
Más pura y más bella,
Que trajo con ella
Al Dios Redentor.

Mil veces felices,
Mil veces Señora,
Mil veces la hora
Que el mundo te vio.

Rendido mi pecho
Celebra tu gloria
¡Victoria, Victoria,
MARIA TRIUNFÓ!

 

SAGRADA REINA DEL CIELO

Coro:

Sagrada Reina del Cielo,
Luciente estrella del día.
Dame gracia con que os pueda
Cantar el AVE MARIA

Estrofas:

Por la gracia singular,
que del Angel vino en pos,
Sénos propicia María,
pues eres Madre de Dios.

Cuando el Arcángel Gabriel,
bajó lleno de alegría,
La salutación que dio,
fue Dios te salve María.

Los ángeles en el cielo,
te alaban con eficacia,
Jubilosos te aclamamos:
Señora llena de Gracia.

Más hermosa que la luna,
y más que todos los seres,
Por eso todos decimos:
Señora, Bendita Eres.

Más hermosa que ninguna,
sin duda Tú sola eres,
Porque fuiste la escogida,
entre todas las Mujeres

Con los ángeles del cielo,
te rendimos el tributo,
De cantarte aquí en la tierra:
Señora, Bendito el Fruto.

Cuando el sol nació en oriente,
brillando en eterna luz,
De tu rostro nació el alba
y de tu vientre Jesús.

Los ángeles en el cielo,
te alaban con dulce voz,
Y nosotros en la tierra digamos:
Madre de Dios.

Alta torre de David,
de Jacob escala fuerte
Ruega, Señora, por nos
en la Hora de la Muerte.

Pues, eres Madre de Dios,
la más firme luz y guía,
Digamos todos devotos:
Amén, Jesús y María.

 


PUES CONCEBIDA

Coro:

Pues concebida
Fuiste sin mancha
Ave María
Llena de gracia.


Estrofas:

¡Oh Virgen Madre!
Nuestra abogada
Refugio dulce
De quien te llama.

A ti suspiran
Todas las almas
Arrepentidas
Oye sus ansias.

Oh nube hermosa
Llena y cargada
De aguas que salen
Del mar de gracias.

Ora pro nobis
Pues tu eficacia
Al invencible
Vence y aplaca.

Aurora hermosa
Luna sin mancha
Sol refulgente
Estrella magna.

Huerto cerrado
Donde las auras
Del astro aspiran
Suaves fragancias.

Lucero hermoso
Cuando me aparte
De acá este mundo
Tú me acompañes.

Bendita seas
Paloma casta,
Bendito el fruto
De tus entrañas.

Cuando este valle
Perdido estaba,
Vino el remedio
De tus entrañas.

Haz que rendida
Quede y postrada
La culpa siempre,
Triunfe la gracia.

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